ROMÁN ES ROMÁN
ESTRATEGIA
En el mundo del toro hay una forma de vestir, de hablar y hasta de comportarse. Román nunca ha encajado del todo en ese molde. Y ahí vimos una oportunidad. En lugar de construir la imagen del torero que se esperaba de él, decidimos potenciar la personalidad que ya tenía. Su humor, sus opiniones, su espontaneidad y una manera de entender la profesión que no se parece a la de los demás. No queríamos que Román hablase únicamente de toros. Queríamos que la gente quisiera escucharle, hablase de lo que hablase.
EJECUCIÓN
Román ya era así. Nosotros le dimos forma. Convertimos su personalidad en un universo de marca con identidad visual, códigos propios y una voz imposible de confundir. Diseñamos un sol, construimos un lenguaje reconocible y llevamos su comunicación mucho más allá de las plazas. De una tarde de toros a una broma. De una opinión personal a un vídeo viral. De hablar con sus aficionados a colaborar con Range Rover. Sin cambiar de personaje, porque nunca hubo ninguno que interpretar. Durante años, cada contenido ha servido para construir una misma identidad. Hasta conseguir que el sol dejase de pertenecernos: los propios aficionados empezaron a utilizarlo para hablar de Román.
RESULTADOS
Cuando empezamos, Román tenía 6.000 seguidores en Instagram. Hoy tiene 70.800, un crecimiento orgánico del +1.080 %. A ellos se suman 24.300 seguidores en X, vídeos virales, apariciones en TVE y Telemadrid y colaboraciones con marcas como Range Rover. Pero el mejor indicador de lo que hemos construido no está en las estadísticas. Está en los comentarios. Cuando los aficionados utilizan espontáneamente el sol de Román, ya no estamos hablando solo de un logotipo. Estamos hablando de una marca que la gente reconoce y hace suya.